Textos de ARTURO FUENTES KALMAN
Momento
En este instante eterno, respiro en calma, profundo y alejado, entre las tiernas ráfagas que trae el viento.
Mientras relajo el pulso de mi mundo ante este tríptico de místico sosiego, borro el asedio más harto y desgastante de aquel pasado que imitó al Tercer Reich.
¿Quién diría que me tocaría el cuarto?
Freudenberger bien supo nombrarlo en su agonía: el anglicismo atroz de un motor sin combustible.
No quería invocar el término maldito, pero ¿cómo llamar a lo fascinantemente devorable? (_o lo cambio por estúpidamente indestructible_)
El burnout aguarda a que me extinga; si no es por el desgaste, me quiebran las fallas del sistema: la negligencia fría, la salud pública colapsada, o esta persistente desigualdad económica.
Corrieron veloces a reventar el bolsillo; ¿cómo no noté antes el hambre en su colmillo?
Armas silenciosas de sutil destrucción.
Detén por un segundo este suspiro que me aqueja, esta mirada que el cansancio quebranta, este ya bastante lastimado corazón.
¡Detengan el galope! Que el maldito cortisol arrecia y bajará inclemente a destruir arterias,a alterar el curso del metabolismo hasta vencer la resistencia del hipocampo...
Pero la noche me trajo de nuevo a la cordura.
Ante estas tres verdaderas majestades —la luna, la piedra y el alma— contemplo el silencio, mientras pierdo la mirada entre un brillo de tristeza y una lágrima de esperanza.
— Arturo Fuentes Kalman
Comentarios